Las marcas -las marcas buenas, las marcas de verdad- son como amigos que conocemos desde siempre. Parece que siempre han estado ahí. Con unas nos sentimos más a gusto que con otras. Hay marcas sin las que no concebimos una vida dichosa. Otras con las que nos topamos de vez en cuando, a quienes nos alegramos de ver pero cuya presencia constante no nos es imprescindible. A otras marcas no las queremos ni ver. Si visitas nuestra agencia en San Sebastián haremos todo lo posible para que la tuya no sea un ejemplo de esto último.

En Lombok, como en cualquier agencia de publicidad y marketing, sabemos que el ejercicio de personificar las marcas es muy productivo a la hora de establecer estrategias de comunicación global. No es un simple truco del oficio, sino sentido común. Como los seres humanos, las marcas evocan sensaciones, deseos, alegrías, animadversiones… Y, al igual que los seres humanos, no siempre estuvieron ahí, ni significaron siempre lo mismo. Nacieron en algún momento y lugar. Y, antes de nada, antes de empezar a crecer, alguien les puso un nombre.

Naming

La fuerza del destino

Cuando una marca tiene éxito, todo parece consecuencia de un estado de gracia, de haber acertado en todas las decisiones. El nombre de marca, por ejemplo. Nike no puede tener un nombre mejor, ¿verdad? Sin discusión, Nike es el nombre perfecto para Nike. Pero dejando al margen que originalmente la empresa se llamaba “Blue Ribbon Sports” (de modo que la decisión de cambiar de nombre, de llevar a cabo un nuevo naming, fue muy acertada), ¿sabías que la palabra “Nike” procede del griego Niké, la diosa de la victoria en la mitología griega? Se representa como una figura femenina alada… Ajá, ya has atado cabos. El logo de Nike es prácticamente un ala de esa figura.

Apple se llama así porque en el periodo de naming Steve Jobs estaba siguiendo una de sus dietas, en este caso con el protagonismo de la manzana… y porque, además, de este modo la empresa adelantaba a Atari en el listín telefónico. Entonces no existía Google, que por cierto se iba a llamar Googol (en homenaje a “gúgol”, un valor numérico un tanto filosófico) pero que por esos dimes y diretes del inglés y sus pronunciaciones alguien se equivocó al transcribir y a otro alguien le gustó.

Marcas conocidas. Naming

El proceso de naming en Lombok

En Lombok de vez en cuando nos enfrentamos a la tarea de crear el nombre de una marca. “Crear naming”, dicen en el oficio. La creación de nombres de marcas es un trabajo que nos encanta, pues, además de ser un buen momento para dejarse llevar por la creatividad, nos da la sensación de que no solo estamos pensando un nombre, sino ayudando a poner los cimientos de una marca, puesto que el naming es una parte muy importante de la creación de la identidad verbal de la marca. Una marca a la que muy probablemente nos enlazaremos como socios en la aventura de dirigirnos al futuro, al momento en el que juntos daremos El Gran Salto.

Etxe&Co. Del martillo neumático al coaching inmobiliario

En este caso el naming fue una parte principal del reposicionamiento que planteamos como estrategia principal para este cliente. Sabíamos que la empresa, localizada en el sector de las obras y reformas, aportaba un valor añadido a sus clientes, acompañándolos en todo el proceso de diseño, construcción, reforma o rehabilitación, decoración e interiorismo, e incluso venta o alquiler del inmueble.

Proceso del naming de Etxe & Co

Este servicio nos parecía lo suficientemente premium como para explicarlo desde un concepto propio que creamos para ellos: el coaching inmobiliario. Esto nos ayudó a iluminar el camino de reinventar el nombre. Y así fue como convertimos Etxe-co Rehabilitaciones en Etxe&Co.

Hellowcost. De la distancia a la cercanía

Hellowcost originalmente se llamaba Multi-stocks. Esta ecommerce de productos de higiene personal, limpieza, alimentación y bebidas es una tienda que vende en Francia a precios muy competitivos. Querían darle un nuevo aire a su tienda online, y, sobre todo, ser mucho más efectivos y vender más. Para ello nos pareció imprescindible modificar un nombre genérico que nos hacía perdernos en el maremágnum de internet, así que nos propusimos un trabajo de naming que nos llevara a conseguir un nombre mucho más personal.

Proceso de naming de hellowcost

Con “Hellow” quisimos dar un rodeo a las habituales estrategias de marketing digital y saludar a nuestros clientes de forma cercana, algo inusual en la venta online, donde por regla general un desarrollo web práctico y eficaz tiende a marcar distancias entre empresa y usuario. Con la suma del “low cost”, además de construir un juego de palabras, tan queridos por los creativos y publicitarios en general, dejábamos claro nuestro argumento de venta principal: los precios baratos de nuestros artículos.

dëna. De la nada al todo

Esta empresa donostiarra nació con la silicona platino bajo el brazo, pero sin nombre. Como te contábamos en un anterior artículo, Dena es una palabra en euskera que quiere decir “todo”. Nos pareció perfecta en forma y fondo, pues su significado amplio nos sirve para definir el concepto de juguete total que representa dëna (TODOS los juegos en uno, TODA la seguridad, TODA la creatividad). Con nuestros juguetes se puede hacer de todo: divertirse, aprender, evolucionar de forma psicomotriz, tirarlos, voltearlos, hornearlos… ¡TODO!

Proceso del naming de dëna toys

Al mismo tiempo es un término corto, ideal para el recuerdo, fácil de pronunciar incluso por los niños, y, por qué no decirlo, fantástico para ahorrar espacio en el packaging, o, por expresarlo mejor, para disponer de más posibilidades de planteamiento del logo en el mismo. La decisión de escribirlo en minúsculas tiene que ver con el espíritu infantil connatural a los juguetes. Y la diéresis que le pusimos a la e, inexistente en su grafía en euskera, un toque de coquetería con el que se pretende homenajear en la mente del usuario a los países nórdicos, vanguardia y modelo de tácticas educativas humanísticas y sociales.”

Hanniko. Del amor a la magia

Hanniko, una empresa de productos premium para perros y decoración, es un ejemplo de naming afortunado, que posee un punto de partida sentimental y un resultado estéticamente sorprendente. Parece un nombre propio muy original, de sugerencias vagamente orientales. La explicación, sin embargo, es mucho más simple: los hijos de los creadores de Hanniko se llaman Hanna y Nikolas.

Proceso de naming de Hanniko

Al principio no nos lo creíamos, pero sabemos reconocer un milagro cuando se produce delante de nuestras narices. La unión de ambos nombres fue mágica. Créenos, no es la primera vez que un cliente nos invita a utilizar una combinación de los nombres de sus hijos en busca de un nombre para su marca… En un grandísimo porcentaje de ocasiones, en Lombok nos vemos obligados a decirles la verdad: lo sentimos mucho, pero no funciona. Con Hanniko sí funcionó.

SB Descanso. De Suiza al universo

Cuando SB Descanso nos encargó su comunicación global, detectamos un problema: el nombre original de su marca (Swissbedding) había sido elegido por un preocupante número de empresas del sector. Aunque muchas de estas empresas se encontraban fuera del radio de acción de nuestros clientes (en otros países), en esencia se trataba de virtuales competidores que se presentaban ante la misma audiencia potencial con el mismo nombre.

Proceso de naming de SB Descanso

Este inconveniente se multiplicaba a la hora de planificar estrategias de posicionamiento web y un plan de social media, pues empezar a promocionar nuestra marca sin cambiar de nombre nos resultaba similar a pegarnos un disparo en el pie. De modo que, tras estudiarlo con el cliente (siendo conscientes de su histórico de comunicaciones y de los dominios contratados con anterioridad) propusimos SB Descanso (es decir, la abreviatura de Swissbedding más un sustantivo que “explica” el sector). Como decíamos al principio, las marcas, nuestras amigas, parece que siempre han estado ahí, y a día de hoy nuestros clientes sienten que siempre han sido SB Descanso. Esa es la idea.

De tu cerebro al nuestro

Si estás pensando en montar tu propia empresa, seguro que andas enfrascado en multitud de preparativos, cuestiones técnicas de funcionamiento e intendencia. Pero seguro que también, cuando sigues dándole vueltas a todo antes de dormir, o cuando vas conduciendo, o en el momento de la ducha, piensas en el posible nombre que definirá tu negocio como ningún otro. El nombre perfecto.

Desde Lombok, el mejor consejo que te podemos dar es que le des muchas vueltas, muchísimas, todas… y que después busques una perspectiva fuera de tu cerebro. Para eso están los profesionales de la comunicación, el marketing y la publicidad. Si te apetece que seamos nosotros quienes te ayudemos a dar con el nombre adecuado para tu marca, estaremos encantados de conocerte, primero, y de estrujarnos el cerebro después.