El gerente se llama Enrique Arrillaga y la empresa Muebles LUFE. No sé si te suenan. A lo largo de este 2017 que ahora termina, avezados expertos en naming que trabajan en infinidad de medios de comunicación se han empeñado en ponerle un par de apellidos más a la marca: “Ikea” y “Vasco”. Como te hemos contado por aquí (La tormenta perfecta y Muebles LUFE. El boom sigue en Expansión) el año de Muebles LUFE ha sido más que movidito. La atención mediática que recibió la empresa de la noche a la mañana le trajo una visibilidad que se ha traducido en un fantástico incremento de sus ventas, lo que ha posibilitado su crecimiento.

Y a pesar de algunos inconvenientes que esta sobreexposición acarreó en unos primeros momentos de estupor, la adaptación de sus procesos a su nueva realidad ha sido todo un éxito, como han acabado por demostrar los dos premios recibidos por Muebles LUFE recientemente: Mejor Empresario del Año (Protagonistas Gipuzkoa) y Mejor Empresa del Año (EustartUp). Unos triunfos que en Lombok Design hemos celebrado como si hubiéramos marcado nosotros el gol.

Mano a mano

Para que un equipo funcione, cada cual debe realizar su tarea a la perfección. Los responsables y trabajadores de Muebles LUFE son expertos diseñando y elaborando muebles de madera de auténtica calidad. También lo son estructurando su funcionamiento para que el producto obtenido pueda ser vendido al precio más bajo del mercado.

Nuestra parte comienza inmediatamente después. En Lombok Design nos encargamos de que todo el mundo se entere de la existencia de estos muebles, de que no se queden en el almacén sino de que, prácticamente, nos los quiten de las manos. La particularidad de Muebles LUFE es que vende sus productos a través de internet, así que nuestra labor es, a través de estrategias de comunicación y marketing, informar, atraer, atender, gestionar, servir y garantizar las transacciones en las mejores condiciones posibles para empresa y cliente.

Artículo del periódico El País hablando sobre Muebles LUFE

También nos esforzamos, cuando todo parece marchar a las mil maravillas, en seguir rompiéndonos la cabeza en busca de mejorar aún más, en pos de ese gran salto que siempre tratamos de dar de la mano de nuestros clientes. Una de nuestras acciones al respecto durante este año ha sido la de enviar notas de prensa a diversos medios de comunicación destacando el trabajo y la filosofía de Muebles LUFE. Una de ellas llamó la atención de la redacción de El País. El resto es historia.

Cosechar para recoger

Se puede decir que en Lombok Design cortamos el césped, regamos el campo, colocamos el balón con mimo, pasamos un plumero por el cuero y nos alejamos para que Muebles LUFE tire la falta. Este año la pelota ha entrado por la escuadra, y es tan justo el premio como que la empresa fabricante se lleve los honores.

Nosotros nos conformamos con percibir que el cliente valora el esfuerzo y la creatividad que hay detrás del trabajo diario. Por ejemplo cuando Enrique Arrillaga te menciona nueve veces en su discurso de aceptación del premio, o cuando narra la épica historia de Muebles LUFE contando que cuando llegó a Lombok Design tras un fracaso empresarial previo, simplemente nos dijo “Me pongo en vuestras manos”.

Uno recoge lo que siembra. Muebles LUFE está saboreando las mieles de un trabajo constante tan enorme como humilde y honesto. En Lombok Design este año nos ha tocado recoger una hermosa cosecha de madera maciza de pino, con certificación PEFC. Haciendo nuestras las célebres palabras de El halcón maltés, la materia prima con la que se fabrican los sueños.