Esto de internet es la leche. Hace poco más de 20 años nadie sabía muy bien qué era eso de la Red ni para qué podía servir. Hoy miramos el smartphone diez veces por minuto, consideramos un drama humano no disponer de tarifa plana y nos conectamos como auténticos yonkis cuando volvemos de un lugar sin cobertura. Podemos incluso enamorarnos a través de internet. Podemos conocer a alguien, iniciar una relación de lo más apasionada, abrir nuestro corazón, discutir, confesar nuestras esperanzas vitales y nuestras fantasías sexuales, romper, volver a empezar y romper, al tiempo, definitivamente, y hacer todo eso sin haberse conocido nunca en persona.

Internet es la leche.

En el negocio de la comunicación, el terremoto ocasionado por la irrupción de Internet ha estado, lógicamente, en consonancia. Las posibilidades que ofrece el mundo on-line han cambiado muchas cosas en la profesión, si no todas. Y el proyecto que hemos realizado para Cupa Pizarras es un buen ejemplo de ello.

Cupa Pizarras, el líder mundial en pizarra natural, es una empresa de Ourense. Contacta con nosotros a través de internet. Nos localiza porque en nuestra página mostramos varios trabajos de contenedores de folletos y envases diseñados para otros clientes. Nos escribe por mail. Nos explica sus necesidades. Y nos pide una idea y un presupuesto. Le contestamos. Acepta nuestra propuesta. Hacemos los bocetos y se los enviamos en formato digital. Nos da el sí quiero. Lo ponemos en marcha. Le desarrollamos un contenedor para EEUU que, guarda, a su vez, tres contenedores de producto más y una carpeta para la documentación. Nos encargamos de todo. Hacemos las pruebas, imprimimos y le enviamos el pedido a Ourense.

contenedor con carpetas para cupa pizarras

¡Y todo, absolutamente todo, a través de la Red! ¡Sin conocer al cliente, sin haber tenido una entrevista, sin habernos visto ni una sola vez!

Lógicamente, esto no es lo normal ni lo deseable. No se debe empezar la casa por el tejado, sino establecer con el cliente una relación sólidamente cimentada. Pero en este caso pasamos directamente a responder a sus necesidades. E hicimos algo inimaginable hace poco más de 20 años, algo que nadie hubiera podido ni siquiera concebir. Internet es la leche.